domingo, 11 de abril de 2010

¡MÁS DE LO MISMO!

EDITORIAL

Se transcribe in extenso la entrevista de la nueva Secretaria Ejecutiva del programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior, abogada Rossy Lama, publicada hoy domingo por el diario LA NACIÓN. No me extiendo en mayores e innecesarios comentarios pues, oportunamente, fijé mi posición respecto a la segunda vuelta presidencial, a mi opción de voto y a mi opinión sobre la Concertación y la Alianza constitutivos como un Suprapartido Transversal.



LA NACIÓN

Rossy Lama: “No habrá ley de punto final en las causas de DDHH”

Por Jorge Escalante / La Nación Domingo

La abogada penalista sostiene que el trabajo del programa no cambiará y opina que “en delitos de lesa humanidad no procede aplicar ni amnistía ni prescripción”. Se opone a fijar plazo de término a los procesos y dice que “seguiremos buscando la verdad y la justicia”, por lo cual continuará presentando las querellas que aún estén pendientes.

Domingo 11 de abril de 2010 | | LND Entrevistas

La joven abogada dice enfrentar con entusiasmo el desafío en su nuevo cargo, tan distinto a cuando en el Consejo de Defensa del Estado le tocó participar en la Operación Frontera 2000, relacionada con el tráfico de drogas.

La abogada Rossy Lama es la nueva secretaria ejecutiva del Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior. Sabe que su tarea es difícil porque tratará con materias en las que hay dolor, rabia, odios, y sed de que los que cometieron los crímenes bajo la dictadura paguen por ello. Licenciada en Ciencias Jurídicas en la Universidad Católica de Valparaíso el 2002, obtuvo su título de abogada ese mismo año.

Uno de los aspectos de su nueva gestión aún no definidos, es la creación de un Comité Asesor externo, que ella sostiene será “pluralista” y no apuntaría a fijar líneas de acción ya establecidas por ley para el Programa, sino aportar al trabajo de la institución. Aquí expone los lineamientos que regirán los pasos de esta institución bajo el nuevo gobierno, sin eludir preguntas.

-¿Cuáles son las prioridades para enfrentar este trabajo en su nuevo cargo?
-Ésas son las políticas que en esta materia se han seguido hasta ahora y que este nuevo gobierno mantiene en cuanto al seguimiento de las causas de derechos humanos abiertas, y el trabajo conjunto con las agrupaciones de familiares de detenidos desaparecidos y ejecutados políticos. Pero también prestaremos el mismo apoyo social y jurídico a aquellos familiares que no pertenecen a ninguna agrupación.

-¿Mantendrá el programa la capacidad de presentar querellas como lo faculta la ley que creó el Instituto Nacional de Derechos Humanos?
-Sí, vamos a seguir presentando querellas cuando corresponda en los casos donde aún no están interpuestas. Hay tres abogados del programa revisando los casos de ejecutados políticos, lo que estará listo a fines de abril. Se llegó a un acuerdo con la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos y trabajaremos en conjunto con ellos.

-¿Cuáles serían los casos en que no correspondería presentar querellas?
-Eso es un análisis jurídico en virtud de los antecedentes con los que se cuente en cada caso y la relación que un caso pueda tener con otras causas. Hay muchas causas donde los antecedentes se cruzan, entonces podría haber casos donde no sería necesario presentar una nueva querella, porque ya hay otros procesos donde se cruzan los mismos antecedentes.

-Bajo la Concertación, este programa se opuso en los tribunales a la aplicación de la amnistía y la prescripción de los delitos de lesa humanidad, gracias a la legislación internacional. ¿Se mantendrá ese criterio?
-Ese criterio se mantiene intacto, así lo establecen los tratados internacionales y nuestra legislación tiene incorporados esos tratados. Esa seguirá siendo la política institucional de este programa. Lo único que hay que hacer es aplicar el derecho, porque aquí somos todos abogados y tenemos que aplicar el derecho como las leyes lo establecen.

-¿También se opondrán a la media prescripción que viene aplicando la Corte Suprema, que rebaja las penas a tal punto que los acusados puedan cumplir las condenas en su casa con libertad vigilada?
-También seguiremos oponiéndonos a ese criterio, porque en este tipo de delitos de lesa humanidad no procede aplicar ni amnistía ni ningún tipo de prescripción.

-¿Seguirá sosteniendo el programa ante los tribunales que en el caso de los detenidos desaparecidos, el secuestro es un delito de carácter permanente?
-El secuestro es un delito de carácter permanente y así seguirá siendo para este programa.

-¿Continuará trabajando con los mismos abogados que conocen los procesos, o vendrán abogados nuevos a hacer esa tarea?
-El equipo de abogados se mantiene exactamente igual. No habrá modificaciones, mientras no sea necesario hacerlo. A partir del 1 de abril se incorporó un abogado nuevo, Francisco Ugas, magíster en derechos humanos y que viene del Ministerio Público. Él llegó como jefe del área jurídica para estadísticas con el fin de seguir las resoluciones de las cortes, afianzar fundamentos jurídicos para seguir peleando en contra de la prescripción o la media prescripción, y ver los tratados internacionales que fundamentan esa oposición.

-¿Se mantiene el presupuesto que tenía este programa, o se reducirá?
-El del 2010 ya está establecido por ley, fijado el 2009, no habrá reducción. Incluso, se pidió una suma adicional para ayudar a los familiares de detenidos desaparecidos de Paine, para los gastos de los funerales de esas 22 víctimas cuando los restos sean entregados por el Servicio Médico Legal.

-¿Cómo han sido los encuentros que ha sostenido con las agrupaciones de familiares?
-En más del 90% han sido retroalimentativos. Ellos han presentado sus inquietudes y yo he respondido a cada una de ellas. Han sido bastante receptivos, unos menos que otros, y no ha habido mayor oposición. Pero sé que las confianzas hay que generarlas según vayan siendo los resultados de nuestro trabajo. Voy a viajar desde Arica a Punta Arenas a tomar contacto con las agrupaciones de familiares y con los jueces a cargos de las causas. Pediremos, además, la colaboración de las gobernaciones de regiones para que sus abogados ayuden al seguimiento de las causas, no para que intervengan o actúen en ellas, porque no tenemos presupuesto para tener nuestros propios abogados en todas las ciudades fuera de Santiago.

-Éste es un gobierno de derecha y por ello podría pensarse que este programa cambiaría su línea de acción. Ese temor fue planteado en la campaña presidencial. ¿Qué opina de esto?
-Las líneas de acción de este programa están establecidas por ley y eso no puede cambiarse, a no ser que esa ley sea cambiada. Pero no está dentro de la política de este gobierno modificar las tareas de este programa. Vamos a cumplir con la ley que nos rige tal como se establece. Para este programa y el gobierno, no habrá ley de punto final en las causas de derechos humanos.

-¿Pueden confiar las víctimas y sus familiares en que este programa continuará la persecución judicial de los delitos de DDHH?
-Esa es la finalidad del programa y eso se mantiene inalterable, seguiremos buscando la verdad y la justicia. Eso es, por lo demás lo que todo abogado penalista busca siempre.

-¿Qué experiencia tiene de estos procesos y qué sabe de las violaciones de los DDHH ocurridas bajo la dictadura?
-He sido penalista desde que egresé de la universidad, en el Consejo de Defensa del Estado y en el Ministerio Público. También he sido docente por mucho tiempo en materia de derecho procesal y mi fuerte ha sido el derecho procesal penal. Mi conocimiento de las causas de derechos humanos es más bien genérico, pero iré conociéndolas en detalle. Respecto de la represión política, lo tengo desde que nací por las lecturas que mi padre nos hacía de los diarios para mantenernos informadas del mundo en que vivíamos.

-¿Qué opina de que sólo 22 jueces tengan a cargo sobre 300 procesos que se instruyen en el país, de las cuales más del 80 por ciento está en Santiago?
-Ése es un resorte del Poder Judicial. Cualquier decisión sobre esto tiene que ser de ese poder.

-Pero vendrán ahora nuevas querellas que ustedes interpondrán, y eso aumentará la carga de trabajo de esos pocos jueces…
-No sé cuál irá a ser en ese caso la política del Poder Judicial, pero tendrá que tomar alguna decisión de manera autónoma. Es verdad que hay ministros que tienen muchas causas, pero también en muchas de esas causas los antecedentes se cruzan, porque los hechos ocurrieron en un mismo período, lugar, y grupo de personas, entonces para muchos casos hay una línea de investigación común. Un ministro que lleva años investigando ese tipo de causas tiene absolutamente claro el panorama global de cómo ocurrieron los hechos y la forma cómo actuaron las organizaciones criminales.

-Entonces, incorporar jueces nuevos no sería una solución para acelerar los procesos…
-Exactamente, e incluso podría significar un retroceso en vez de un avance.

-¿Es partidaria de fijar plazo de término a esos procesos, tal como piden algunos?
-No se puede fijar plazo de término a los procesos. Las causas tienen un curso natural. Lo que sí se puede hacer es fijar, en conjunto con el Poder Judicial y las agrupaciones de familiares, líneas de investigación que permitan que los procesos avancen más rápido. Hay mucha información cruzada entre las causas y por ello se pueden establecer procedimientos que sistematicen toda esa información que se cruza, y eso sería una ayuda al Poder Judicial. Pero las diligencias de cada proceso deben seguir un curso natural y no se les puede poner plazo.

-Pero hace unos años, el pleno de la Corte Suprema fijó un plazo de seis meses para que los jueces que instruyen estos procesos les pusieran término. Después el pleno se vio obligado a anular esa decisión por el amplio rechazo que surgió.
-Este programa, en un inicio, también se creó para que durara un corto tiempo, pero la historia nos ha demostrado que efectivamente en el derecho penal no se puede poner plazo a los procesos. En el nuevo sistema procesal penal se trabaja con plazos, pero el sistema de investigación es muy distinto. En el sistema procesal penal antiguo, por el que se rigen todas las causas de derechos humanos, no se puede poner plazos de término.

-Entonces, ¿cuáles podrían ser las vías para agilizar estos procesos?
-Personalmente creo que la vía más adecuada para ello es trabajar en conjunto con el Poder Judicial, no contra el Poder Judicial.

-¿De qué manera?
-Como decía, fijando en conjunto líneas de investigación a las cuales aporten también los familiares.

-El problema es que los que cometieron los crímenes con frecuencia mienten y ocultan información, no hablan, aunque algunos colaboran, y eso retrasa los procesos.
-El problema de los procesados y querellados se trató en la Mesa de Diálogo de Derechos Humanos (año 2000), se obtuvo alguna información, aunque no lo que muchos hubieran querido. Pero hay todavía mucha información que no se tiene. Por eso, las causas tienen que seguir su curso natural hasta que se sepa toda la verdad y se haga justicia.

-¿Qué opina de lo ocurrido en materia de violaciones de los derechos humanos bajo el mando de Augusto Pinochet?
-Prefiero no dar opiniones políticas porque en mi cargo debo mantener la objetividad. Todos tenemos una posición política, nadie puede decir que no la tiene al respecto. No es mi estilo de trabajo ni mi intención. Por eso creo que fue también por lo que me llamaron a cumplir este trabajo, por mi labor como abogada durante todo estos años. En el Ministerio Público, el principio de la objetividad está establecido en la Constitución y en su Ley Orgánica, y eso me sigue en este puesto.

-Pero este programa se creó justamente porque esos delitos ocurrieron…
-Independientemente del contexto político, aquí estamos frente a la comisión de hechos delictivos cometidos por personas y lo que se persigue es la verdad y la justicia.

CASO SORIA: RAZONES DE LA PETICIÓN DE APERTURA

Una de las primeras acciones efectuadas por el Programa de Derechos Humanos al mando de Rossy Lama fue solicitar la reapertura del caso del asesinato del diplomático español Carmelo Soria. Lama explicó a LND las razones que llevaron a esta entidad a persistir en la investigación de esta causa emblemática de derechos humanos, hecho ocurrido a mediados de la década del 70. Incluso, en 1996, la Corte Suprema dictó la amnistía, confirmando una resolución de la justicia militar.

-Representando a este programa, usted apeló ante la negativa del ministro de la Corte Suprema, Héctor Carreño, para reabrir el proceso por el homicidio del diplomático chileno-español Carmelo Soria, cometido por agentes de la DINA. ¿Por qué?
-Se apeló porque estaban todos los fundamentos jurídicos para hacerlo. Hoy existen nuevos antecedentes que se han reunido en otra causa que instruye el ministro Alejandro Madrid (relacionada con asociación ilícita y falsificación de instrumento público para buscar que ex agentes que participaron en el crimen se desdigan de sus dichos y falseen sus declaraciones judiciales). Por ello, jurídicamente corresponde solicitar la reapertura de la investigación. Además, como programa sostenemos que los crímenes de lesa humanidad, como el del señor Carmelo Soria, no pueden ser objeto de amnistía.

-¿Seguirá el programa sosteniendo ante los tribunales los principios internacionales en materia de derechos humanos?
-Esos principios internacionales son justamente los que han permitido reabrir causas, pelear por la imprescriptibilidad de los delitos de lesa humanidad, y por lo tanto esas normas establecidas en los diversos tratados internacionales van a seguir siendo el sustento de nuestro trabajo.

sábado, 10 de abril de 2010

FOTO RECIENTE


Foto reciente en una actividad del Curso el 2009. Lamentablemente no estuve presente y por ello no puedo hacer mayores comentarios pero, a juzgar por las caras de satisfacción, como siempre debe haber sido una reunión como las nuestras, donde reina por sobre todo la amistad, la camaradería y la fraternidad.

COLABORACIONES

Fotografía tomada en la profundidad de la mina de Carbón en Lota donde aparecen Víctor Catalán, Sergio París, Julio Flánega, Germán Fuenzalida, Pato Eitel, Gerardo Anabalón y Hugo Crespo. No sé quién es el que está entre Flánega y Fuenzalida, ni tampoco al que se le ve la mitad de la cara al pie de la foto.


He pedido colaboraciones para ésta página. Varios me las han prometido pero, pareciera que con los años el ALZHEIMER comenzara a hacer su trabajo.
Necesito fotografías, con nombres, fechas y lugares. Anécdotas e historias vividas, y todo lo que pueda incluirse en un album fotografico y literario antes que ños años los borre de la memoria.
Por el momento incluiré algo de mi fugaz paso por el Ejército, a la espera de lo que cada uno de ustedes pueda aportar.

¡CÓMO PASAN LOS AÑOS!


¡CÓMO PASAN LOS AÑOS! Recuerdan ésta ocasión. Fue cuando a invitación de nuestros compañeros de curso que permanecían en servicio activo visitamos Concepción. Corría el año 1988 y la fotografía nos recuerda el almuerzo que tuvimos en el Casino de Laguna San Pedro: Corríjanme si me equivoco.
De pie de Izq. a Derecha vemos a Rodolfo Kirkman Araya, Sergio París Davinson, Julio Flánega Cantó, Hugo Crespo Chirighin, Patricio Aranda Rodríguez, Hugo Jaque Valenzuela, Francisco Ahumada Valderrama, Jaime Puebla , Patricio Ochoa Zavala, Bernardo Riffo Torres y Gerardo Anabalón Larrañaga.
Sentados, de Izq. a Derecha: Víctor Catalán Polanco, Germán Fuenzalida Leyton, el General Ibáñez Tillería (nuestro Capitán), Patricio Eitel Blanco, Esteban Tapia Lucero y Sergio Muñiz Schenoni.
De aquella inolvidable ocasión han transcurrido 22 años y cuántos son los que ya han partido: Kirkman, Crespo, el general Ibáñez y Muñiz ya no están con nosotros.
Fue una semana en que, pernoctando en el Regimiento Chacabuco, que comandaba Hugo Jaque, visitamos la Intendencia, donde saludamos al general Ibáñez, Arauco y su mina de carbón a 500 metros de profundidad, Asmar, el Monitor "Huáscar", Laguna San Pedro entre otras muchas actividades que nuestros anfitriones tan gentilmente programaron.
Nunca dejaré de agradecer esa inciativa de la que siempre guardaré tan gratos recuerdos.

viernes, 9 de abril de 2010

TESTIMONIO DE UN CONDENADO POLÍTICO





















A continuación transcribo el testimonio de un Subteniente de Ejército en actividad el año 1973. Que cada uno juzgue. Yo le creo todo lo que manifiesta. Enviaré este manifiesto a todos los Senadores de la "coalición por el cambio" pues que considero que bien valdría la pena investigar que sucede con la JUSTICIA EN CHILE cuando ésta trata de casos que afectan a ex-uniformados de grados subalternos: La palabra del Presidente de la República está en juego.


TESTIMONIO DE UN CONDENADO POLITICO

Las circunstancias que a continuación relato ocurrieron en la localidad de Puerto Porvenir, TIERRA DEL FUEGO, en el mes de Octubre de 1973.

En esa fecha, siendo Subteniente de Ejército, de 23 años de edad, me encontraba destinado en esa Guarnición Austral, en el Regimiento de Infantería Nº 11 “Caupolicán”.

La actividad que desempeñé en esa Unidad fue relacionada –exclusivamente- en relación a mi especialidad cual era oficial de “Material de Guerra”, especialidad con la que egresé de la Escuela Militar.

Dicho título – material de guerra – corresponde a oficiales que realizan actividades exclusivamente técnicas - logísticas. No son oficiales de armas.

Transcurrido los años, en situación de retiro, en el mes de Abril de 2006, fui notificado en mi domicilio por la Policía de Investigaciones, para asistir a prestar declaraciones indagatorias por la ejecución de tres personas, muertes acaecidas en Puerto Porvenir, como consecuencia de los actos de violencia política del año 1973.

Se requerían estas declaraciones ya que yo había estado en esa Unidad Militar, a la sazón..

Avanzada la investigación, fui involucrado en los hechos por tres Suboficiales (R), todos confesos como autores materiales en el delito, habiendo declarado que habían disparado y dado muerte a las tres personas y que yo había integrado la patrulla esa noche como jefe, dando la orden de disparar.

En Agosto del mismo año, el juez sumariante, don JOAQUIN BILLIARD ACUÑA, de la Ilustrísima Corte de Apelaciones de Santiago, basado en presunciones, me sometió a proceso, privándome de libertad, dejándome detenido en el Regimiento de Policía Militar de Peñalolén por alrededor de tres meses.

Antes tal determinación, mi abogado, en innumerables oportunidades solicitó a la Ilustrísima Corte de Apelaciones de Santiago mi libertad provisional, bajo fianza, siendo finalmente ésta acogida, previo pago de $ 1.000.000.

La libertad o excarcelación que se me concedió era justa, pues yo, de acuerdo a garantías constitucionales, estaba favorecido por la presunción de inocencia toda vez que siempre negué, lo que hago hasta ahora, autoría en los hechos investigados.

Siguiendo el curso de la investigación, en la etapa del Plenario, solicité al juez la comparecencia de seis personas como testigos de mi inocencia, entre civiles y militares, para ser interrogados en el período legal probatorio, petición que fue otorgada sin ser tachados en la audiencia, es decir, ninguno de ellos fue inhabilitado como deponente, menos por los querellantes y se recibió su declaración libre y espontáneamente. Todos fueron testigos presénciales, no de oídas y los cuales se encontraban físicamente en la zona a la fecha y al momento de haber ocurrido las ejecuciones.

Una vez recibidas por el Tribunal la declaración de mis testigos, y además consignadas también las declaraciones de innumerables personas que obraban en el sumario, sujetos tanto de la Unidad Popular como militares, quedó de manifiesto fehaciente y transparentemente que yo no me encontraba en el sitio del suceso, a la fecha y hora, sino que yo estaba en Punta Arenas esa noche, es decir, a más de 45 kilómetros de los sucesos o dicho de otra manera más gráfica separado ni más ni menos por el mismísimo Estrecho de Magallanes, situación imposible que pudiese haberme encontrado en lugares tan distantes al mismo tiempo.

Con lo anterior quedaba de manifiesto fehacientemente mi no participación en los hechos por los cuales el Ministro Instructor me acusaba. Sin perjuicio de lo anterior, injustamente en Enero del año 2008, me sentenció - en primera instancia - a una pena de 5 años y un día de presidio sin ningún beneficio, esto es, cumplir la pena efectivamente preso..

Cabe destacar que durante todas las diligencias que se realizaron en las distintas etapas del sumario no asistió el Sr. Ministro JOAQUIN BILLARD A por lo que puedo decir en propiedad que no tuve la posibilidad de conocer al Juez que me condenó.

No conforme con esta resolución, mi abogado apeló a la instancia superior, una Sala de la I. Corte de Apelaciones de Santiago, alegato que demostró mi no participación en los hechos fundamentalmente porque esa noche, la del 29 de octubre de 1973, no me encontraba físicamente en la Isla de Tierra del Fuego, si no en la ciudad de Punta Arenas, según ya dije y acredité.

Abundando, por la ubicación geográfica tanto de Punta Arenas como Puerto Porvenir, estos lugares se encuentran separados por el Estrecho de Magallanes de por medio y el transporte de pasajeros tanto en avión o barcaza, de ese entonces, se ejecutaba solamente de día, por no constar con los medios para los contactos aéreos o marítimos nocturnos, motivo por el cual se hacia imposible estar en ese lugar (Puerto Porvenir) a la hora que ocurrieron los hechos (Alrededor de las 23 hrs.) y después desplazarse a la ciudad capital, esto es Punta Arenas.

Por los argumentos y pruebas que presentó mi defensa, en la Tercera Sala de la I. Corte de Apelaciones de Santiago, ésta con fecha 14 de Noviembre del 2008 resolvió favorablemente en sentencia definitiva, dejándome absuelto de todo cargo y responsabilidad en las ejecuciones investigadas.

Por haber sido absuelto y además ni siquiera nombrado por los Recursos de Casación de los querellantes, (no fui recurrido ni recurrente) como también por las características absolutorias de la sentencia de Segunda instancia, no presentamos – por ser ello inoficioso - casación, ya que según expliqué, no se requería.

Sin embargo, la Excelentísima Corte Suprema, de oficio en un acto inédito, invalidó la sentencia de la I. Corte de Apelaciones de Santiago y además no invitó – como la ley dispone - a los abogados de las partes, a debatir y alegar en la vista de la causa pertinente, pronunciando una sentencia de reemplazo, la cual me condena a Presidio Mayor en su grado mínimo a siete años y un día y penas accesorias legales, por el delito de homicidio calificado y en calidad de autor del mismo.

La determinación que tuvo esta sala es inconstitucional ya que infringe los artículos 6º y 7º de la Constitución Política del Estado

Por todos los hechos que he relatado anteriormente y de la forma que se ha llevado este caso en los tribunales de justicia de mi país, no puedo dejar de poner en conocimiento lo que me ha tocado vivir tanto yo como los miembros de mi familia, durante estos cuatro años que ha durado el sumario, me detuvieron injustificadamente, fui prontuariado y arraigado, pase humillaciones, y vejámenes, soporte interrogatorios y careos interminables, origen de una persecución política judicializada, perdí mi trabajo, sufrí angustias y tuve mala calidad de vida.

Todo esto no lo consideran los que nos hacen justicia, puedo decir que tiene un alto costo, emocional, familiar y económico, los que la administran no dan crédito alguno para el que tiene que vivirlo, aún siendo absolutamente inocente.

Mi conciencia está tranquila, porque no detuve a nadie, no interrogué, no torturé, no pertenecí a grupos represivos como me tildaban y menos di orden de disparar contra persona alguna.

Si viví la incertidumbre en el desarrollo de la investigación del sumario, la alegría de haber quedado absuelto y todo estaba terminado,.. ¿Ahora? No se que me tocará vivir en la cárcel durante estos siete años que dura mi condena.

Qué explicación podré darle a mis nietos cuando me pregunten: ¿Qué hizo abuelo? ¿Por qué esta preso? No sabré que decirles. No tengo palabras. Quizás!..… por haber defendido a Chile, mi patria en momentos difíciles de su historia.

No puedo ser castigado por haber sido militar a la época. No pudo intervenir mi voluntad porque jamás Subteniente alguno tuvo el dominio del o sobre los hechos históricos que desencadenaron el caos y la violencia. ¿Qué poder de decisión podría haber tenido yo en los hechos, si el grado y función que cumplía era el mínimo y en lugares tan aislados y lejanos?

Pronto se cumplirán 37 años de los hechos, la inexorable muerte ha terminado con la vida de las personas responsables del mando, no quedan en los archivos documentos de pruebas de lo ocurrido y nadie ni por asares del destino o por premoniciones de lo que nos esperaba guardo testimonio alguno, para reconstituir el pasado y hacer justicia.

Las consecuencias hoy, algunos las sufrimos, se acrecientan con el paso del tiempo e incrementan con una justicia, injusta, resentida y traicionera, apoyada por una política veleidosa de izquierda, llena de venganzas y rencores

En ese entonces era un Joven Oficial, hoy un hombre maduro, condenado, …..que marcha a la cárcel como el peor de los delincuentes a vivir la reclusión en los últimos años de vida que me pueden quedar.

No lo encuentro, por las razones dadas, justo.

JOSE RAFAEL AGUIRRE AGUIRRE

Subteniente – un Veterano del 1973 .

miércoles, 7 de abril de 2010

PERDÓN Y OLVIDO

Colaboración enviada por el Profesor don Pedro Godoy, Director Centro de Estudios Chilenos CEDECH.

PERDON Y OLVIDO
(*)

Hermoso gesto de perdón y olvido el del Presidente, al convidar a su próxima gira al diputado comunista Guillermo Teillier, ex encargado militar de su colectividad, cuyo brazo armado diera muerte a decenas de civiles y uniformados. Entre los primeros cabe citar al dirigente poblacional Simón Yévenes, y al senador Jaime Guzmán. En contraste, centenares de hombres de armas que combatieron el terrorismo de extrema izquierda y frustraron el proyecto totalitario de Teillier siguen procesados o presos, sin la menor esperanza de beneficiarse del perdón y del olvido de que goza dicho ex encargado militar ni menos de ser honrados, como él, con una invitación presidencial tan significativa.


Hermógenes Pérez de Arce Ibieta

(*) El Mercurio 07.04.10

NIEGAN INDULTO A GRAL. (r) ODLANIER MENA

EL MERCURIO

(Miércoles 7.Abril.2010)

Caso "Caravana":
Niegan indulto presidencial a general (r) Odlanier Mena

Durante el día de ayer, el general (r), Odlanier Mena, recibió la notificación de rechazo por el indulto presidencial que había solicitado al gobierno durante los primeros meses de 2009.

Mena fue condenado a seis años de prisión por el episodio "Arica" de la denominada "Caravana de la Muerte". Está privado de libertad desde enero de 2009 en el Penal Cordillera, ubicado en Peñalolén.

Según cercanos a la causa, el ministro de Justicia, Felipe Bulnes, firmó el pasado 17 de marzo la resolución que negaba la libertad al ex uniformado. Esto a sólo seis días de haber asumido el nuevo gobierno.

El episodio "Arica" del caso "Caravana" se refiere al homicidio de los dirigentes del PS Óscar Ripoll, Julio Valenzuela y Manuel Donoso, en 1973.